MORCILLAS SAN LESMES nos cuenta: consejos para el frío invierno

Para el frío del invierno el mejor remedio es la cocina de cuchara: lentejas guisadas, garbanzos estofados, potajes de alubias, fabadas, ollas podridas,… en todas estas recetas se visualiza claramente un puchero humeante sobre la mesa, en un ambiente distendido que apetece disfrutar tranquilamente y en buena compañía, por supuesto,  de amigos o familiares.

En España tenemos la suerte de disfrutar de estas tradiciones culinarias que nos vienen heredadas desde hace tantas generaciones, que nos reúnen junto a un puchero o una olla y nos permiten disfrutar de los sabores más nuestros.

Estando en Burgos toma especial protagonismo la OLLA PODRIDA. Ese maravilloso puchero de garbanzos o alubias con todos sus acompañamientos, cocidos al mismo tiempo ligando el caldo e inundando de esencias las cocinas burgalesas. Tradicionalmente se complementa con oreja de cerdo adobada, costilla adobada, pata adobada, rabo adobado, chorizos frescos ahumados de la matanza, relleno, carne nerviosa y que no falte la morcilla. Y bien digo “la”  y no “una”, porque tengo en mente la morcilla de ciego de cerdo artesana “San Lesmes”.

Es un plato muy sabroso y calórico, por ello se recomienda un buen paseo después de la sobremesa (¡hay que bajarlo!)

No podemos olvidarnos de otro grande entre los platos de cuchara: el COCIDO, que se sirve en tres veces:

  1. Se sirve el caldo generado de la cocción de garbanzos o alubias y la carne nerviosa (costillas, patas, orejas) y verduras. Ese caldo se complementa con fideos o pasta para convertirlo en sopa de cocido.
  2. Se sirve la legumbre seca sin caldo y se puede acompañar de repollo cocido o más tradicionalmente de berza de asa de cántaro o de corazón de buey con un sofrito de pimentón, ajos y aceite de oliva.
  3. Por último pero no menos importante, se sirven las viandas, los sacramentos, los complementos del cocido, patas, oreja, rellenos, costillas, nervioso, chorizo y la morcilla San Lesmes.

Desde el punto de vista nutricional, además de proteínas, fibra y carbohidratos, las legumbres son ricas en vitaminas del grupo B y en minerales que fortalecen nuestras defensas como el hierro y el magnesio así como fósforo y calcio. Y aunque a más de uno le puede extrañar, las legumbres intervienen en la regulación del metabolismo de las lipoproteínas, por lo que en algunos países se están recetando para adelgazar como parte de una dieta hipocalórica pero energética.

Como cualquier persona se puede imaginar, cualquier receta de legumbres que incluya grasas está excluida en esta recomendación para adelgazar, siendo sólo admisible las preparaciones que se llaman “viudas”, es decir acompañadas de verduras.

Muchas gracias por leernos, ¡nos vemos en el siguiente blog!

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